lunes, 16 de febrero de 2009

Como no imitar al Padrino


Hola, de nuevo:

Aquí está de nuevo la bruja un tanto decepcionada después de haber visionado una presunta película prometedora: Código de Venganza. No voy a aburriros hablando del reparto (Costas Mandylor, Joey de Pinto, Carolt Alt y Robert Davi) ni de su director que resulta ser el guionista de esta desaprovechada historia (Eric Weston). En sí, la cinta no puede ser tildada de bodrío porque tiene elementos interesante como el propio hilo argumental y el desarrollo de la trama. El final abierto hubiera podido ser empleado en crear una pequeña saga, pero...todo queda en nada. Actores poco conocidos no son el mejor ingrediente para contarla al espectador, sobre todo, si éstos no tienen ninguna pinta de pasar a la historia del cine por su trabajo. Sin ser interpretaciones malas, no son todo lo dramáticas o humanas que se deberían esperar de la historia de dos familias de ganster enfrentadas entre sí, con uno de sus miembros luchando por llevar una vida normal ajena a la mafia. Es una pena porque el contexto de corrupción policial y política no se explota todo lo que debe y las escenas de acción, sobre todos los tiroteos, son escasamente convicentes. Una no se explica como es posible que le hayan dado un premio a esta lastimosa historia en el festival internacional de cine de Westchester en 2003 (¿Cuál sería la peor?) En fin, que, en resumen, resulta la peor manera posible de imitar al Padrino. No me extraña que un llanto de silencio cubra la búsqueda de críticas sobre esta pelicula en Internet (al menos en la lengua del imperio) Hasta otra, queridos acólitos. La sopa de salamandra se enfría...