lunes, 24 de marzo de 2008

Crónicas de un psicohistoriador cansado:

Por qué nos miran mal… (1)

Hay varias cosas que hacen del jugador de rol un sujeto no del todo bien visto en sociedad:

Por ejemplo las veraces interpretaciones de la noticia que hacía Antena 3 hace unos años. Aquellas donde unos grillados mataron a alguien y como jugaban a rol... Prensa y sociedad hicieron un silogismo extraño donde todo jugador de rol era igual a psicópata en potencia. Luego siguieron algunos otros crímenes donde los periodistas (especialmente los de la cadena mencionada) encontraron la panacea de las explicaciones: la culpa es del rol. Y para justificarse sacaban unas imágenes pseudo-satánicas con un música tétrica al estilo de Drácula y de cuando en cuando un dado o un friki. En fin, una realidad un tanto alternativa según escuché no hace mucho, eran jugadores de rol del mismo universo de los vascos de McGyver.

Luego tampoco hay que echar la culpa al resto del mundo y podemos volver la mirada hacia nosotros. El 80% vamos un tanto desastrados en cuando a vestimenta, parece que nos hacen rebajas en las tiendas de vaqueros y tenemos cierta predilección por las playeras. Si a eso añadimos lo poco que nos gusta afeitarnos y unas gafas, tal vez acompañadas de una camisa por fuera del pantalón, tendríamos el estereotipo físico del jugador de rol tipo. Luego nos podremos parecer más o menos, pero eso ya es otra historia. ¿Y qué pasa con las jugadoras de rol?, podría preguntar alguien, a lo que yo respondería a lo gallego con otra pregunta: ¿de verdad existen? No sé, a lo mejor hay alguna en la Tierra Media. De hecho creo que Tolkien en sus Apéndices comentaba la leyenda de que hace tiempo se vio a una chica que jugaba a rol con los elfos, pero no se explayó mucho porque hablar de ello era tabú. Bueno, en serio, seguro que hay féminas a las que les gusta jugar a rol, pero cuando yo le cuanto algo de una partida de rol a mi mujer pone la típica cara de: "¿pero qué me estás contando?". Es casi mejor hablarle en lituano, porque entendería antes lo que le quiero decir.


Luego para colmarnos de simpatías extras por parte del resto de gente, está la típica situación en que estás contando algo de una partida (algo que lógicamente es ficción y que desafortunadamente lo hacemos en un tono demasiado más elevado de lo que nos convendría) pero la gente que pasea por la calle no lo sabe, y tú emocionado sigues narrando en primera persona que si le has disparado a nosequién, que si nosecuantitos se ha bañado con las vísceras de alguien... Vamos, típicos temas que cualquier madre estaría la mar de orgullosa de oír contar a su hijo y que todo el vecindario lo supiera. A mí hace años me pasó la siguiente escena: "... entonces Pepe va y atraviesa la plaza rodeada de tipos armados a la carrera hasta llegar a la niña y cuando la cogió, todos estábamos emocionados casi con la lagrimilla fuera, entonces Pepe empezó a disparar a los polis con la niña como escudo y preguntó: ¿cuánto para?" A la anécdota le siguió una carcajada hasta que un tipo con peores pintas que nosotros nos miró con cara de asco y preguntó: "¿os hará gracia eso, no?" Mi mente enferma de tanta partida enseguida pensó que era de la policía secreta, pero tal vez sólo se tratara un hippie utópico.

Como tema final de esta primera parte a la causa de que no seamos el ejemplo a seguir en esta sociedad. Me refiero a este tipo de personas que jugamos a rol y que leemos más libros en un año que el 60% de la gente en toda su vida, hablaré de las "Ondas P". A lo mejor muchos no identificáis las "Ondas P" como tales, pero sí sus efectos. Son las causantes de que sepamos identificarnos entre nosotros sin falta de simbolismos, sólo necesitas la frase adecuada.... "Pues me he leído Juego de Tronos..." Lo siguiente a eso le miras como que sólo él te puede entender y preguntas en bajito para que nadie más lo pueda oír: "¿juegas a rol?". Podréis pensar, eso sólo es lógica, hay no hay ningún tipo de misticismo... ¿Seguro? ¿A cuanta gente le hablas de las novelas de George R. Martin? ¿Eh, listillo? También están presentes cuando os movéis en sociedad... ¿No habéis notado que el resto os miran como si fuerais de una secta? Y luego cada uno tiene su propio nivel y carga de "Ondas P". Ese ese es el principal motivo de que en una partida no dejes que nadie toque tus dados... Si lo miran, mal. Pero si lo tocan... ¡Pueden despojarle a tus dados de sus mejores tiradas! De hecho, las "Ondas P" son las principal fuente de buenas tiradas cuando haces de Master o cuando lo que haces es dificultarle la vida a otro Pj. Los críticos siempre se reservan para cuando hacemos el mal... Así pues acabando, tal es el poder de las "Ondas P" que cuando nos acercamos a un niño, éste llora; los animales intentan evitarnos y se ponen a la defensiva... En definitiva, es el poder del rol jugando en nuestra contra.

4 comentarios:

Matheo dijo...

Bienvenido Viajante. Ya era hora de que alguien publicase algo digno de ser leído y no la basura tendente a la novela rosa a la que nos tiene acosumbrados Puente del Arga. ;)

Quique dijo...

grrrrrrrr se ha nombrado al sacrosanto Martin, y la cancion de hielo y fuego alabado sea el y todas sus creaciones, se acerca el invierno

El escriba dijo...

Estoy de acuerdo con todo lo comentado. Todo lo que narras lo he vivido. Un día por ejemplo, estaba hablando con un amigo de una partida y dije "¿como coño uno solo pudo matar a 4 guardias cuando eran 8 mas el sargento?" en ese mismo momento un vecino, joven, se nos acerco y nos pregunto por el telediario en el que salio la noticia. Le dijimos que era una partida de rol y desde entonces nos presenta a sus amigos con frases del tipo "ese juega a rol, he", "que tal la partida". Me gustaría saber que entendió un cerebro como el suyo de la breve descripción de "juego de rol".
La verdad me ha gustado ver mi mal compartido, gracias.

Anónimo dijo...

Como fémina que juega a rol me veo en la obligación de hacer un comentario: Sí existimos! Quizás algo menos frikis, mejor vestidas y con menos pelo por la cara, pero básicamente es lo mismo. De todas formas he notado la escasez de jugadoras de rol ,que no es así en otras ciudades (por ejemplo Bilbao), quizás sea por el caracter de las Pamplonicas (yo solo soy de adopción y por papeles) aunque no te sabría decir.